Home News Estación de comunicaciones Qadarts

Estación de comunicaciones Qadarts

Estación de comunicaciones Qadarts

Estación de comunicaciones Qadarts (Qadarts com Station)

La estación Qadarst era una estación de comunicaciones situada en el borde del sistema Tau Ceti, justo en la frontera con el sistema Sirius y sus habitantes de las colmenas de inteligencia artificial (AI). La estación era una especie de puesto militar avanzado de comunicaciones que llevaba largo tiempo vigilando la actividad de la colmenas, sin demasiado éxito, ya que estas se habían replegado hacia el interior del sistema Sirius y Epsilon eridani, tras una gran batalla que duraba cien años y que tras la unión de todas las razas conocidas y la gran supremacía que las corporaciones pudieron dar a los humanos, hicieron posible toda la campaña contra las colmenas, manteniendo a raya a este incansable enemigo.

Iby era el droide que vigilaba y organizaba todos los datos de la estación, éste vagaba entre los pasillos oscuros de la estación calculando datos y conectado con el procesador de datos de la estación. La estación estaba en una de sus dos rotaciones sin tripulación humana e Iby estaba esperando los reemplazos que deberían de venir.

La tripulación en servicio estaba formada por una corbeta que quedaba anclada a la estación para casos de emergencia, un escuadrón de cinco cazas que podían tener una gran potencia de fuego en casos de un ataque o para disuadir a cualquier enemigo extraviado y dos escuadrones de marines, que servían a las unión de planetas humanos, los cuales incluían dos droides de combate que apoyaban a cada escuadrón, sin olvidar los pilotos que tripulaban cada una de las naves.

A todo esto se añadían varios científicos en varias disciplinas, que siempre tenían experimentos en la estación y que también recogían datos incesantemente de los sistemas que tenían en punto de mira, casi siempre los ocupados por las colmenas.

El  reemplazo se retrasaba ya una rotación, algo que no era normal, dado la importancia del enclave, de modo que Iby empezó a computar todos los datos, queriendo establecer una comunicación directa con la corbeta que debía haber llegado, con el transporte de personal.

– Raider I. Aquí Iby en Qadarts station, ¿me reciben? -Iby dijo mientras no paraba de caminar por el pasillo-. Pero no obtuvo ninguna respuesta, a pesar de repetir constantemente la pregunta.

En ese momento una vez entrada ya la segunda rotación de retraso, Iby decidió activar el protocolo de emergencia, pero justo cuando digitalizaba el código una llamada entró en el canal de comunicaciones.

– Raider I, aquí el capitán López en comunicación de emergencia, tenemos problemas, nos han interceptado y hemos perdido todos los cazas de apoyo, parece que podremos llegar, pero necesitaremos realizar reparaciones en el transcurso de nuestra guardia. Enviamos lista de materiales necesarios para reparación.

– Entendido Raides I -dijo Iby en el canal de comunicaciones-.

Iby se acercó a una terminal de comunicaciones en el pasillo de la estación y leyó los materiales que aparecían en pantalla.

– Iby. Aquí raider I, estamos listos para la maniobra de enganche.

– Raider I aquí Iby, tienen autorización para proceder a la maniobra de acoplamiento.

– Gracias Iby.

La corbeta inició la maniobra de acople, parecía muy dañada, le faltaban varios motores de soplado y el acoplamiento no fue sencillo. El piloto tuvo que proceder de forma manual y la estación tuvo que virar con él para que pudieran acoplarse sin llevar a males mayores.

-Aquí Raider I, acoplamiento con éxito, dijo el capitán López conteniendo la respiración.

Los marines se desplegaron en la estación ocupando cada uno el puesto que le correspondía, mientras que los científicos se dirigieron rápidamente hacia la zona de computación de la estación con la intención de recoger el máximo número de datos posibles.

– Iby recibió al capitán López y el piloto de la corbeta en la esclusa de salida.

– Es posible que nos hayan seguido, no estamos seguros ya en esta estación. -Dijo rápidamente el capitán López a Iby, necesitamos reparar la corbeta cuanto antes y salir de aquí. Todo el equipo está ya en alerta y están procediendo a sus tareas.

– Entendido, dijo Iby, Deberíamos avisar al control más cercano. Me temo que los materiales requeridos son insuficientes para reparar la Raider I.

– Tendremos que improvisar. ¡A todas las unidades, las tareas y necesidades están asignadas en vuestras terminales, disponemos de media rotación para reparar la nave y salir pitando de aquí. Si no hay materiales de reserva usad las partes de la la estación que no sean imprescindibles.

La estación ahora era un caos, todos los tripulantes y marines trabajaban en la recogida y la reparación de la nave, Incluso Iby se puso a disposición del capitán López, en las inmediaciones de la nave. Varios tripulantes se encontraban en el espacio arreglando problemas en el cascarón y las escotillas de la Raider I y otros tantos no cesaban en su empeño de reparar los motores de impulso de chorro, así como pequeñas derivaciones en el motor principal.

Los científicos por su parte se apresuraron a recoger el laboratorio y recopilar datos en sus discos, así como de mandar todas las copias necesarias hacia los lugares de recepción pertinentes.

De repente Iby se quedó quieto, el capitán lo miró. Estaba recibiendo una señal.

– Una nave se acerca a nuestra posición. Una nave sin identificar. Dijo por fin Iby.

– Que tipo de nave Iby.

– Creo que es una de las naves de la colmena.

– Evacuación inmediata. Dijo el capitán, Todos a la corbeta.

Todos se apresuraron a salir corriendo hacia la nave con lo que sus manos podían transportar, las reparación eran insuficientes pero imperaba salir de allí, no debían dejar que las colmenas los apresaran, no era plato de buen gusto lo que las máquinas solían hacer con los humanos y otras especies después de capturarlos..

De repente Iby volvió a quedarse quieto. – La nave se ha detenido. No sigue avanzando-.

– A que están esperando, esto no me gusta nada.

Los droides que acompañaban a los marines se vinieron abajo, una especie de bajada de tensión más un reinicio hizo que estos despertaran pero que ya no fueran los mismos, su comportamiento había cambiado y tras unos segundos de incertidumbre estos se volvieran contra los marines. Comenzaron a  disparar indiscriminadamente contra los marines y todos los que iban encontrando a su paso. Avanzando implacables y abriendo agujeros en el caso debido a su potencia de disparo. El viento espacial soplaba y arrastraba todo el material hacia los agujeros creados por la potencia de fuego, los cuerpos bailaban inertes en todas las estancias y el capitán López yacía muerto en gravedad 0 al lado de la esclusa de la corbeta. Iby seguía en una especie de letargo enganchado a las comunicaciones, su parte consciente quedó afectada por la masacre que en pocos segundos había presenciado.

Iby entró en una especie de letargo en el que parecía que estaba computarizado un sin fin de datos. Unos minutos más tarde volvió en sí, era Iby, pero ya no controlaba su propio destino, ya no era una inteligencia artificial independiente que servía a los humanos, ya no era el Iby que cuidaba la estación.

Iby, que parecía controlado por una entidad fuera de él embarcó en la corbeta junto con los otros dos droides y puso direcciona  la extraña nave que parecía haber entrado en las máquinas para piratearlas y apoderarse de las mismas.

Las dos naves tomaron dirección al interior del Sistema Sirius, y mientras avanzaban un torpedo salió de la misteriosa nave de las colmenas para impactar sobre Quadar station destruyéndola en mil pedazos para siempre.

Carlos Lorite


Entradas recientes

Leave a Reply